Entradas

Cortázar: 62 Modelo para armar

Una bocanada de aire tibio le llegó a la cara, el calor de un rostro próximo al suyo; iba a volverse en silencio, buscando una zona más alejada, cuando sintió los dedos de Hélène en su garganta, un roce apenas resbalando en diagonal desde el mentón hasta la base del cuello. “Está soñando”, se dijo Celia, “también ella está soñando”. La mano subía lentamente por el cuello, rozaba la mejilla, las pestañas, las cejas, entraba en el pelo con los dedos entreabiertos, deslizándose por la piel y por el pelo como en un viaje infinito, resbalando otra vez hacia la nariz, cayendo sobre la boca, deteniéndose en la curva de los labios, dibujándolos con un solo dedo, quedándose largamente ahí antes de reiniciar la interminable carrera por el mentón, por el cuello. —¿No duermes? —preguntó absurdamente Celia, y su voz le sonó como desde lejos, todavía en la playa o la piscina y mezclada con la sal y el calor que no alcanzaban a separarse de esa mano contra su cuello, que más bien la confirmaban ahora...

ENSAYO E INFORTUNIO

...

Nueva repetición sobre el ensayo

UNO El ensayo, como algunos autores que pernoctan fuera del canon nacional han sostenido, no es un género. En la furiosa especie que llamamos literatura existen géneros y subgéneros; el ensayo, en cambio, a penas es un borrador, una forma de la escritura desordenada o en crisis. Si se me apresura, puedo decir que es una radical intervención tecnológica de la memoria, por esa razón, por su extremo trabajo de superficie a partir de la escritura, es que no puede reflejar mitologías, ni siquiera crear imagologías de larga duración. Por el contrario, el ensayo produce objetos de consumo. De forma abyecta y rápida, pone al autor y al lector en un circuito de consumo, donde la escritura, en este caso la escritura como ensayo, se vuelve una mercancía y, como lo vemos en la mayoría de publicaciones donde se aloja este seudo-género, crea un fetiche social. En esta esfera de circulación fetichista y mercantil, no hay diferencias sustanciales entre un ensayo publicado en Caras, en la revista de vu...

DF

Hace algunos minutos que llegué al lugar donde viven y quizá vivirán por siempre mis falsas promesas de amor. ...

En la Jornada semanal

Carlos Alfieri Entrevista con Edwin Williamson "Las claves de la obra de Borges en su vida –Escribe Borges en su cuento "Emma Zunz" al aludir al acto sexual al que la protagonista se entrega con un desconocido, pieza necesaria de un complejo plan de justicia que ella pergeña: "Pensó (no pudo no pensar) que su padre le había hecho a su madre la cosa horrible que a ella ahora le hacían." ¿No resume esta frase el sentimiento de pavor del escritor ante el sexo? ¿No es éste el origen, en última instancia, de todas sus desdichas amorosas? –Sí, Borges siente pavor ante el sexo, pero también una enorme fascinación por la pasión erótica en un sentido místico, como una vía hacia la realización del ser y su conexión esencial con el espíritu del universo. La contradicción fue creada por intervención del padre. A pesar de ser un mujeriego, el padre de Borges muestra una vena muy romántica y mística en sus poemas y en su única novela, El Caudillo, que he analizado en mi libr...

PAKISTAN

Imagen
Las tropas paquistaníes enfrentaron a estudiantes en la Mezquita Roja desde el pasado 2 de julio. El día 10 la Mezquita fue tomada. Foto Asif Hassan Foto Olivier Mathhys Foto Aamir Qureshi Foto Anjur Naveed ...

LONDRES

Hoy volví sobre mis pasos, sólo para encontrar algunas caras desconocidas de siempre y ver al mundo jugando a que es el mundo. ...